El Ordenador Personal (1975-1977): De la caja de luces al escritorio de casa
Publicado el 12 de diciembre de 2025

¿Te has parado a pensar cuántos ordenadores hay en tu casa ahora mismo? Probablemente tengas un portátil en la mesa, una torre bajo el escritorio y varias tablets. Pero hace apenas 50 años, la idea de tener un ordenador en casa era tan absurda como tener un reactor nuclear en el sótano: eran máquinas gigantes, carísimas y reservadas para científicos con bata blanca.
Hoy, viernes 12 de diciembre de 2025, llegamos a uno de los puntos de inflexión más emocionantes de nuestra historia tecnológica: el momento en que la computación rompió las cadenas de los laboratorios y entró en nuestros salones. Hablamos de la era del Ordenador Personal.
1975: Una caja con luces y el nacimiento de una industria
Todo empezó con una revista. En enero de 1975, la portada de Popular Electronics mostraba una caja metálica azul con interruptores rojos llamada Altair 8800.
No tenía pantalla. No tenía teclado. No tenía ratón. Para usarlo, tenías que mover pequeños interruptores físicos para introducir el código en binario y el resultado eran luces parpadeando. Te lo vendían en un kit y tenías que soldarlo tú mismo.
Para la mayoría, era un trasto inútil. Pero para una generación de "hackers" y entusiastas, fue el Santo Grial.
El efecto dominó: Dos jóvenes llamados Bill Gates y Paul Allen vieron esa revista y se dieron cuenta de que esa máquina necesitaba software. Escribieron un intérprete del lenguaje BASIC para el Altair y fundaron una pequeña empresa llamada "Micro-Soft". El Altair no sirvió para mucho más, pero demostró que la gente quería tener su propio ordenador.
1977: El año de la trinidad y el Apple II
Si el Altair fue la chispa, 1977 fue el incendio. Ese año se lanzaron tres máquinas clave (el Commodore PET, el TRS-80 y el Apple II), pero fue el Apple II el que definió el estándar de lo que debía ser un ordenador personal.
Diseñado por el genio de la ingeniería Steve Wozniak y comercializado por el visionario Steve Jobs, el Apple II era radicalmente distinto a todo lo anterior:
- Todo en uno: Venía en una carcasa de plástico beige amigable, no parecía equipo militar.
- Usabilidad: Tenía un teclado integrado y se conectaba a una televisión para mostrar gráficos en color.
- Expansión: Wozniak incluyó ranuras (slots) para que los usuarios pudieran conectar periféricos y ampliar sus capacidades.
De juguete a herramienta de trabajo
Al principio, mucha gente se preguntaba: "¿Para qué quiero yo un ordenador en la cocina?" La respuesta llegó en forma de software.
En 1979 apareció VisiCalc, la primera hoja de cálculo de la historia (el tatarabuelo de Excel). De repente, el Apple II dejó de ser un juguete para geeks y se convirtió en una herramienta financiera imprescindible. Las empresas empezaron a comprarlo por miles. Había nacido la informática de consumo.
Conclusión
El paso del Altair 8800 al Apple II en apenas dos años simboliza la democratización de la tecnología. Pasamos de una élite de ingenieros a niños aprendiendo a programar en sus habitaciones y pequeños empresarios gestionando sus negocios.
Esos pioneros de los años 70 no solo construyeron hardware; construyeron una cultura. La cultura de que la tecnología pertenece a las personas, no a las instituciones. Cada vez que abres tu portátil hoy, estás usando la evolución directa de esa visión.
¿Qué nos espera la próxima semana?
Ahora que tenemos ordenadores en casa, falta un elemento crucial para que sean fáciles de usar para tu abuela o tu sobrino. En el próximo artículo hablaremos de cómo dejamos atrás las pantallas negras con letras verdes para entrar en el mundo de las ventanas y los iconos: La Interfaz Gráfica de Usuario (GUI). ¡Buen fin de semana!
Foto de Nano Banana en Google AI Studio



