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La World Wide Web: Cómo Tim Berners-Lee nos conectó a todos (1990)

Publicado el 12 de enero de 2026

La World Wide Web: Cómo Tim Berners-Lee nos conectó a todos (1990)

¿Alguna vez has utilizado los términos "Internet" y "Web" como sinónimos? No te preocupes, nos pasa a casi todos. Pero, técnicamente, es como confundir las vías del tren con la propia locomotora. Hoy, en 2026, mientras hablamos de interfaces neuronales y computación cuántica, es vital volver a 1990 para entender el momento exacto en que la tecnología dejó de ser exclusiva de unos pocos laboratorios para convertirse en el tejido conectivo de la humanidad. Hablemos de Tim Berners-Lee y de cómo tres siglas cambiaron el mundo para siempre.

El problema: Un mundo de islas desconectadas

Imagina el escenario: estamos en el CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) a finales de los 80. Tienes a los científicos más brillantes del mundo, pero tienen un problema logístico absurdo. Si querían compartir información, tenían que intercambiar disquetes físicamente o aprender a usar sistemas completamente diferentes para cada tipo de ordenador.

La información estaba atrapada en silos. Tim Berners-Lee, un físico e informático británico, vio la frustración de sus colegas. Su visión no era crear una red de cables (eso ya existía con ARPANET e Internet), sino crear un espacio de información universal donde cualquier documento pudiera enlazarse con otro, sin importar dónde estuviera alojado.

La "Santa Trinidad" de la Web

Para que esta idea funcionara, Berners-Lee no necesitó inventar Internet, sino que construyó tres pilares fundamentales sobre él. Estas tecnologías, aunque han evolucionado enormemente hasta nuestros estándares actuales de 2026, siguen siendo la base de todo lo que desarrollamos en Hellotech:

  • HTML (HyperText Markup Language): El lenguaje de la Web. Antes del HTML, los documentos eran texto plano y aburrido. Berners-Lee ideó un sistema de etiquetas para dar estructura (títulos, párrafos) y, lo más importante, la capacidad de crear hipervínculos.
  • URI/URL (Uniform Resource Identifier/Locator): La dirección única. Es el sistema que permite que cada página, imagen o recurso tenga una "dirección postal" única en el mundo digital para que el navegador sepa exactamente dónde buscar.
  • HTTP (HyperText Transfer Protocol): El idioma de la conversación. Es el protocolo que define cómo se piden los recursos (el cliente/navegador) y cómo se entregan (el servidor). Es ese famoso handshake o apretón de manos digital.

El primer servidor y la nota adhesiva más famosa de la historia

Todo esto se codificó en un ordenador NeXT (la empresa que fundó Steve Jobs tras salir de Apple). Ese ordenador, que aún se conserva, tenía una nota pegada a mano que decía: "This machine is a server. DO NOT POWER DOWN!!" (Esta máquina es un servidor. ¡NO APAGAR!).

Si alguien hubiera desenchufado ese cable por error para pasar la aspiradora, la historia de la Web podría haber sido muy diferente.

De 1990 a 2026: ¿Por qué importa esto hoy?

La genialidad de Berners-Lee no fue solo técnica, fue filosófica. Él y el CERN decidieron liberar el código de la WWW al dominio público en 1993. Sin patentes, sin royalties.

Si hubieran decidido cobrar por cada enlace o por cada uso del protocolo HTTP, la explosión de creatividad, comercio y conocimiento que hemos vivido en las últimas décadas nunca habría ocurrido. Como desarrolladores, tenemos una deuda con esa decisión de "código abierto".

Conclusión

La World Wide Web transformó Internet de una herramienta críptica para académicos en un medio gráfico y accesible para todos. Hoy, cuando maquetamos una web en Hellotech o diseñamos una experiencia de usuario compleja, estamos utilizando los ladrillos que Tim Berners-Lee colocó en 1990.

La próxima vez que escribas una línea de HTML o hagas clic en un enlace, recuerda que estás participando en el sistema de información más grande jamás construido por el ser humano. Nuestra responsabilidad ahora es mantener esa Web abierta, accesible y centrada en las personas, tal como se imaginó en aquel laboratorio de Suiza.


Foto de Growtika en Unsplash